Ir al contenido

Consejos y recomendaciones​

En la guía sobre alimentación infantil publicada por la Agencia de Salud Pública de Cataluña (ASPC) y en el Libro Blanco de la Nutrición Infantil se recogen una serie de recomendaciones para la alimentación en la primera infancia (de 0 a 3 años):

01

Adaptar la comida a su correspondiente edad: Se aconseja adaptar la alimentación del niño en base a su constitución y su desarrollo. El niño tendrá unas necesidades nutricionales diferentes y tendrá mayor o menor capacidad de tolerar unos u otros alimentos. El pediatra será el mejor consejero, en este caso, en función de cada niño/a.

02

Planificar los menús: Tener una buena organización y planificación para evitar menús opcionales y educar el paladar en distintos sabores.

03

Comer alimentos variados: Se recomienda llevar una dieta completa y equilibrada y asegurar un aporte óptimo de energía, nutrientes y componentes bioactivos.

04

Crear una rutina de horarios para las comidas: Los niños/as necesitan estabilidad en sus actividades, un hecho muy beneficioso para ellos en sus primeros meses de vida, tanto desde el punto de vista físico como emocional.

05

Beber líquidos: Un 50% del cuerpo de un ser humano está formado por agua de ahí la importancia de su ingesta. Una cantidad que debe aumentar en épocas de mayor calor. A este respecto hay que recordar que las bebidas en la edad pediátrica son leche y agua.

06

Evitar la sal y el azúcar en la preparación de las comidas: En los alimentos para lactantes y niños se debe evitar añadir azúcar, miel y edulcorantes. La sal y alimentos muy salados tampoco son recomendables.

07

Disfrutar de la comida sin aparatos electrónicos: Comer en compañía en un ambiente relajado y cómodo sin distracciones como la televisión, tablet o teléfono móvil facilita las buenas prácticas alimentarias. Esto le permitirá un mayor disfrute de la comida y favorecerá la interacción social con la familia.

08

Ser un ejemplo para el/la niño/a: Compartir las comidas en familia, lavarse las manos antes de comer, ayudar a poner la mesa, etc. son ejemplos de buenos hábitos y costumbres que aprenden de los padres.

09

Preparar la comida de forma divertida: Esto facilitará la incorporación de nuevos alimentos en su dieta. Mezclar los alimentos con diferentes texturas y presentar el plato de una forma creativa favorecerán la ingesta de alimentos no tan apetecibles.

10

Hablarles sobre los alimentos: Es importante educar al niño sobre los alimentos y sus propiedades. Esto les ayudará a comprender mejor cómo se compone una dieta equilibrada.

Volver arriba