Desarrollo motor y social del bebé

Los primeros años de vida de los más pequeños se caracterizan por constantes cambios fundamentales para su desarrollo físico, emocional y psicológico.

Se trata de la etapa de mayor crecimiento en tamaño al mismo tiempo que van forjando su propia personalidad, aprendiendo las bases del comportamiento.


Desarrollo psicomotor en los primeros años de vida

Cada niño tiene su propio ritmo en su desarrollo evolutivo [1]. El incremento y perfeccionamiento de las habilidades funcionales como son la motriz, cognitiva, emocional y social es lo denominado desarrollo psicomotor. El proceso de desarrollo depende de las oportunidades que se le brinden al niño para observar, experimentar y de su interacción con el ambiente que le rodea [2].

Durante este periodo de crecimiento, el niño construye el conocimiento del ambiente que le rodea, aprende habilidades motoras, adquiere capacidad del lenguaje y toma conciencia de sí mismo [2].


¿Cómo es el desarrollo motor desde que se nace?

La adquisición de las habilidades motoras depende del control postural, del desarrollo de la imagen corporal, de la pérdida de los reflejos primitivos, del incremento en la habilidad de interpretar la información visual y del desarrollo del equilibrio y control de movimiento [2].

A continuación, se muestra un resumen de las capacidades motoras que van adquiriendo, que puede variar según el ritmo de desarrollo de cada niño.

Los movimientos del recién nacido están condicionados por los reflejos primitivos, como son el prensil palmar (el bebé cierra los dedos y «agarra» el dedo de la madre), plantar (el bebé flexiona los dedos y la parte delantera del pie), reflejo de orientación o el de succión. Predomina la posición fetal con flexión de extremidades y puede girar la cabeza, pero su cuello no es capaz de sostenerla todavía. Al mes de vida, aún persisten algunos reflejos y la posición de flexión, pero ya puede mantener la cabeza erguida durante unos segundos, y va reduciendo la tendencia de mantener las manos cerradas. El niño de dos meses inicia la sujeción de cabeza y mantiene sus manos abiertas, siendo su motilidad espontánea más rica, global y amplia [1] [2] [3].

Al tercer y cuarto mes los reflejos primitivos van desapareciendo. El bebé puede comenzar a utilizar ambas manos al mismo tiempo, aunque no es capaz de coordinar el agarre. Comienza con la sedestación, siendo capaz de levantar el tronco cuando está boca abajo [1] [2] [3].

En el quinto y sexto mes, el bebé se puede sentar solo sin ayudas y comienza a poder ponerse de pie con ayuda [2] [3], además es a este edad cuando el niño empieza a estar preparado para la alimentación complementaria[1]. Es en el tercer trimestre cuando la mayoría de los pequeños comienzan el desplazamiento autónomo (gateo, desplazamiento sobre rodillas), desarrollan el equilibrio intentando mantenerse de pie, y son capaces de dar pasos agarrándose de una mano. A los 10-12 meses cobra importancia el equilibrio cuando se pone de pie y comienza a dar pasos, siendo entre los 12 y 18 meses cuando empiezan a andar de forma más independiente [2] [3].


¿Y en cuanto al desarrollo social?

Un aspecto diferencial de los humanos es nuestra capacidad de comunicación y pensamiento mediante la adquisición del lenguaje que comienza al nacer. Los lactantes tienen un interés innato social, comenzando a comunicarse a través de expresiones faciales, sonidos básicos y el llanto [2].

Así, el llanto supone la primera forma de comunicación, expresando así el hambre, dolor o incluso el enfado. La cantidad establecida de llanto en un bebé sano en los primeros 3 meses es de entre 1 y 3 horas diarias [3].

Durante este primer trimestre también aparece la sonrisa mimética, más tarde la sonrisa social y comienza a reírse y a balbucear [1] [2]. Alrededor de los 6 meses le gusta que le hablen, le enseñen juguetes, sobre todo si son de colores fuertes o hacen ruido [1].

Entre los 6 y los 12 meses se convierte en un experto en la comunicación no verbal1. Aunque la variación en la adquisición del lenguaje es muy amplia, antes de los 18 meses, los niños son capaces de emplear el lenguaje propositivo y pronunciar palabras como “mamá” y “papá” [2] [3].

Como es bien sabido la alimentación juega un papel muy importante para dar apoyo en el correcto desarrollo motor y social del bebé. La industria de alimentación infantil trabaja día a día en el desarrollo y mejora de sus productos que han sido formulados específicamente para cada etapa de desarrollo del bebé.


AVISO IMPORTANTE: La lactancia materna es el mejor alimento para el bebé. Te recomendamos que consultes con un profesional de la salud sobe el cuidado y la alimentación de tu hijo.



[1] Asociación Española de Pediatría (AEP). Guía Práctica Para Padres. Desde el nacimiento hasta los 3 años. Oviedo, 2013.

[2] D. Gómez-Andrés, I. Pulido Valdeolivas, L. Fiz Pérez. Desarrollo neurológico normal del niño. Pediatr Integral 2015; XIX (9): 640.e1–640.e7

[3] MedlinePlus. Biblioteca Nacional de Medicina (EE. UU.) Desarrollo del bebé recién nacido. Actualizado 25 ago. 2020. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/002004.htm

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